La candidata demócrata al Congreso por Texas, Maureen Galindo, ha sido duramente criticada tras publicar en redes sociales que convertiría un centro de detención de inmigrantes en una prisión para “sionistas estadounidenses”.
En Instagram, Galindo afirmó que el Centro de Detención ICE de Karnes sería utilizado para encarcelar a “sionistas estadounidenses y exagentes de ICE”, además de funcionar como un supuesto centro de castigo para pedófilos. Sus declaraciones provocaron rechazo inmediato tanto de republicanos como de miembros del Partido Demócrata, quienes calificaron sus comentarios de antisemitas y extremistas.
Carrera electoral
Maureen Galindo, terapeuta sexual y activista por la vivienda, busca representar el renovado Distrito Congresional 35 de Texas y se enfrentará al moderado Johnny Garcia en la segunda vuelta del 26 de mayo.
La polémica surge en un momento decisivo para los demócratas, que intentan conservar varios distritos competitivos ante el crecimiento del apoyo republicano en Texas y otros estados clave.
Rechazo demócrata
Las declaraciones de Maureen Galindo provocaron rechazo dentro del propio Partido Demócrata. El legislador texano James Talarico calificó sus comentarios como “retórica antisemita”, mientras que el congresista Jared Moskowitz pidió una condena pública de los líderes demócratas nacionales.
Moskowitz aseguró que Galindo es “el primer candidato político en activo que sugiere campos de concentración para judíos estadounidenses”, y afirmó que el caso debería tener repercusión nacional. A las críticas también se sumó el senador Ruben Gallego, quien sostuvo que la candidata no debería ocupar un cargo público.
Galindo rechaza acusaciones
En entrevistas y publicaciones recientes, Maureen Galindo negó ser antisemita y afirmó diferenciar entre “judíos” y “judíos sionistas”. Durante una entrevista en la radio pública de Texas, sostuvo que los “judíos sionistas” controlan medios de comunicación, bancos y políticos en Estados Unidos.
Sus declaraciones generaron nuevas críticas y acusaciones de difundir estereotipos antisemitas vinculados al supuesto control judío sobre instituciones financieras y mediáticas.
Interviene super PAC
La campaña de Maureen Galindo también enfrenta cuestionamientos por el apoyo indirecto del super PAC, Lead Left PAC, señalado por supuestos vínculos con estrategas republicanos que buscan impulsar candidatos progresistas considerados más vulnerables en elecciones generales.
Según The New York Times, el grupo promovió a Galindo resaltando sus propuestas para eliminar ICE y apoyar un juicio político contra el presidente Donald Trump.
Debate nacional
La polémica en torno a Maureen Galindo ha reabierto el debate sobre el antisemitismo y los límites del discurso político en Estados Unidos, en medio de una fuerte polarización partidista.
A pocos días de la segunda vuelta demócrata en Texas, distintos líderes políticos siguen tomando distancia de la candidata y alertan sobre el impacto de este tipo de declaraciones en el escenario político nacional.



