La crisis de Ceuta abre un choque diplomático entre España e Italia

El Gobierno de Meloni endurece su discurso tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta

Giorgia Meloni
Giorgia Meloni

La crisis migratoria en Ceuta ha abierto un nuevo conflicto diplomático entre España e Italia. Roma estudia suspender temporalmente el espacio Schengen con España por el aumento de la presión migratoria. La Casa Blanca también intervino y atribuyó la situación a las políticas migratorias españolas, calificadas de «globalistas de extrema izquierda».

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, afirmó en la red social X que su Gobierno está evaluando «medidas extraordinarias» para reforzar el control de las fronteras. Según la dirigente, las imágenes llegadas desde Ceuta evidencian que la inmigración irregular representa una amenaza para la seguridad de las fronteras europeas.

Tras reunirse con el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, Meloni aseguró que Italia está preparada para adoptar acciones excepcionales. Entre ellas la suspensión del espacio Schengen con España, con el objetivo de fortalecer la protección de sus fronteras y garantizar la seguridad de sus ciudadanos.

Tajani apoya la medida

El ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Antonio Tajani, respaldó la postura de la primera ministra, Giorgia Meloni, y defendió la posibilidad de endurecer los controles fronterizos, incluida la suspensión del espacio Schengen con España. Además, mostró su apoyo al ministro del Interior, Matteo Piantedosi, en la gestión de la crisis migratoria.

Tajani relacionó el aumento de la presión migratoria con las medidas de regularización impulsadas por el Gobierno español, al considerar que favorecen el tráfico de personas. Sin embargo, afirmó de forma errónea que España está concediendo la ciudadanía a cientos de miles de inmigrantes, cuando el proceso en marcha únicamente prevé permisos de residencia y trabajo, sin implicar la obtención automática de la nacionalidad.

España responde 

El Gobierno español respondió de inmediato a las declaraciones de Antonio Tajani. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó de «impropio» el mensaje de su homólogo italiano, negó cualquier vínculo entre la crisis en Ceuta y las políticas de regularización migratoria, y anunció la convocatoria del embajador de Italia en España para trasladarle el malestar del Ejecutivo. Albares defendió que entre socios de la Unión Europea debe prevalecer la solidaridad frente a la confrontación política.

Reacción de EE. UU.

La Casa Blanca también se pronunció sobre la crisis en Ceuta y atribuyó la situación a las políticas migratorias del Gobierno español. La portavoz presidencial, Anna Kelly, aseguró que las medidas «globalistas de extrema izquierda» impulsadas por España han favorecido la migración irregular.

Kelly añadió que el presidente Donald Trump lleva tiempo advirtiendo a Europa sobre las consecuencias de este tipo de políticas y afirmó que los países que las mantengan deberían rectificarlas de inmediato para evitar graves consecuencias.

Tensión internacional

La crisis migratoria en Ceuta ha intensificado la tensión diplomática entre España e Italia y ha reavivado el debate internacional sobre las políticas de inmigración y el control de las fronteras en Europa.

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