La ruina chavista obliga a Delcy a una macro concesión petrolera a EE.UU para impulsar la economía venezolana

Trump y Delcy encuentran incentivos electorales en el acuerdo.

Donald Trump
Donald Trump

El acuerdo petrolero anunciado el viernes 28 de agosto de 2026 por Donald Trump y confirmado por Delcy Rodríguez otorga a Estados Unidos control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas venezolanas (alrededor del 21,5 % del total del país) a través de operadores privados, principalmente estadounidenses.

Trump lo calificó en Truth Social como “el mayor acuerdo petrolero de la historia mundial”. Según el mandatario, fue negociado bajo su dirección por el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario de Guerra Pete Hegseth, en colaboración con la presidenta encargada de Venezuela y empresas privadas, “sin costo alguno para el contribuyente estadounidense”. Afirmó que más que duplica las reservas petroleras de EE.UU. (que rondaban los 46.000 millones de barriles) y que reducirá sustancialmente los precios de la gasolina a largo plazo.

Lo que anunció Delcy Rodríguez

La presidenta encargada confirmó el pacto horas después y lo describió como un “hito histórico” en las relaciones bilaterales que impulsará “el renacimiento” de Venezuela. Detalló que:

  • Se desarrollarán 17 campos petroleros estratégicos.
  • Tienen un potencial probado de 65.000 millones de barriles.
  • Atraerán más de 100.000 millones de dólares en inversión privada.
  • Generarán más de 209.000 millones de dólares en tributos e ingresos para el Estado venezolano.
  • Permitirán un aumento significativo de la producción con participación de operadores privados, destinando recursos a recuperar infraestructura de la industria de hidrocarburos.

El contexto es el cambio de gobierno en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por EE.UU. en enero de 2026. Venezuela posee las mayores reservas probadas del mundo (unos 303.000 millones de barriles), pero su producción sigue limitada (alrededor de 1,25 millones de barriles diarios) por años de falta de inversión, y deterioro operativo. En la perspectiva de unas elecciones democráticas futuras los herederos del régimen chavista en el poder necesitan reactivar a marchas forzadas la economía que se contrajo un 75% entre 2014 y 2021. La inflación interanual a julio de 2026 fue del 576%. la intermensual del 19,9% y la acumulada desde principios de año del 175,5%. la pobreza extrema alcanza a 1 de cada tres hogares ( sus ingresos no cubren la alimentación)

Algunos informes indican que el esquema involucraría una joint venture con participación mayoritaria estadounidense (se ha mencionado un 55 % en fuentes no oficiales) y concesiones de largo plazo, con firma de contratos prevista para los días siguientes. Los detalles legales y contractuales exactos no se han publicado por completo y algunos analistas señalan posibles obstáculos constitucionales o de infraestructura en Venezuela.

Qué obtiene Estados Unidos?

Aquí está el núcleo estratégico del acuerdo. Trump sostiene que esos 65.000 millones de barriles «más que duplican» las reservas petroleras estadounidenses, que rondan los 46.000 millones de barriles de reservas probadas domésticas. Pero son conceptos que no deberían confundirse: el petróleo venezolano no pasa simplemente a convertirse en reservas estadounidenses en sentido geológico o jurídico. EE. UU. obtendría control económico y contractual sobre su explotación.

Además, Washington pretende asegurarse el suministro a largo plazo. Parte del crudo podría destinarse a refinerías estadounidenses y a recomponer la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR). Trump presenta además el acuerdo como un instrumento para reducir estructuralmente el precio de la gasolina.

¿Qué obtiene Venezuela?

El intercambio implícito parece bastante claro:

Venezuela aporta los yacimientos y acepta una presencia estadounidense extraordinariamente amplia → las compañías estadounidenses aportan capital, tecnología, rehabilitación de infraestructuras y acceso al mercado estadounidense.

Para Rodríguez supone una manera de recuperar rápidamente una industria que, pese a poseer las mayores reservas mundiales, produce actualmente sólo alrededor de 1,25 millones de barriles diarios, muy por debajo de sus máximos históricos.53553

En resumen, EE.UU. busca asegurar suministro de crudo de bajo costo en el hemisferio y bajar precios internos; Venezuela busca inversión masiva para reactivar su industria petrolera y generar ingresos fiscales. Ambos gobiernos lo presentaron como un acuerdo de beneficio mutuo.

María Riera
María Riera
Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM.

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