El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha reivindicado este lunes el «máximo autogobierno» para Cataluña durante el acto con el que el Govern ha dado el pistoletazo de salida al Año Josep Tarradellas, una conmemoración que se prolongará hasta 2027 con motivo del 50 aniversario del regreso del expresidente catalán y del restablecimiento de la Generalitat.
«El presidente Tarradellas tenía un proyecto político y un proyecto de país que se llamaba Cataluña», ha afirmado Illa, quien ha recurrido a la figura del histórico dirigente para defender también su propio proyecto político y reivindicar la «unidad civil del pueblo de Cataluña».
El dirigente socialista ha destacado la capacidad de Tarradellas para construir un proyecto que, a su juicio, trascendía las siglas y las ideologías. Una idea que ha trasladado a la situación política actual.
«Hoy también necesitamos la participación de todas las fuerzas políticas democráticas para afrontar las transformaciones que Cataluña demanda», ha señalado.
«Queremos el máximo autogobierno»
Illa también ha situado el autogobierno en el centro de su intervención. «Queremos el máximo autogobierno. Y la mejor manera de demostrarlo es ejerciéndolo con responsabilidad, rigor, eficiencia y sentido de país», ha asegurado.
El presidente de la Generalitat ha aprovechado este planteamiento para defender el nuevo modelo de financiación, que ha calificado como «el mejor de la historia».
Junto al autogobierno, Illa ha señalado la libertad, la lealtad, la profesionalización de la Administración y la integración como algunos de los elementos que considera esenciales del legado político de Tarradellas.
El jefe del Ejecutivo catalán también ha utilizado su intervención para cargar contra los discursos xenófobos y racistas. «Nada ni nadie podrá romper el valor supremo de la convivencia que ha hecho grande a Cataluña», ha afirmado antes de asegurar que «no hay nada más opuesto al sentir y a la manera de hacer de los catalanes y catalanas que la xenofobia y el racismo».
Illa ha recordado además una de las frases de Tarradellas: «Cataluña necesita a todos sus hijos, porque es demasiado pequeña para dejar perder a ninguno y suficientemente grande para que todos quepamos». A partir de ella, ha defendido una Cataluña que necesita a «todos los ciudadanos y ciudadanas, sin distinción de orígenes».
«El presidente Tarradellas es patrimonio de todos los catalanes y catalanas», ha concluido.
En el acto también han intervenido el presidente del Parlament, Josep Rull; la presidenta de la Diputación de Barcelona, Lluïsa Moret, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras. También ha asistido el conseller de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler.
Un año dedicado a Tarradellas
El acto celebrado en el Palau de la Generalitat inaugura un programa que se desarrollará hasta 2027 y que pretende conmemorar los 50 años del regreso de Josep Tarradellas y de la restauración de la Generalitat contemporánea.
La programación, coordinada por el Memorial Democràtic, contará con la participación de instituciones, administraciones, universidades y entidades e incluirá exposiciones, jornadas académicas, conferencias, actividades educativas, recursos digitales y diferentes iniciativas divulgativas.
Entre ellas figura una exposición sobre la figura y el legado político de Tarradellas y la publicación del libro Tarradellas que torna. La rebuda política del president de la Generalitat a l’exili dins i fora de Catalunya, dirigido por Joan Esculies.
La conmemoración contará además con una identidad visual y un portal específico en el que se recogerán el calendario de actividades, contenidos históricos y materiales pedagógicos.
El regreso tras 38 años de exilio
La efeméride recuerda los acontecimientos de 1977. Después de las elecciones generales del 15 de junio de aquel año, Tarradellas, entonces presidente de la Generalitat en el exilio, inició las negociaciones con el presidente del Gobierno, Adolfo Suárez, para recuperar las instituciones catalanas.
El 29 de septiembre de 1977 se aprobó el Real Decreto-ley 41/1977, que derogó la legislación franquista de 1938 que había suprimido las instituciones catalanas de autogobierno y restableció provisionalmente la Generalitat.
Tarradellas fue nombrado presidente provisional el 17 de octubre y regresó a Barcelona seis días después, el 23 de octubre de 1977, tras 38 años de exilio. Fue entonces cuando pronunció desde el balcón del Palau de la Generalitat su célebre «Ja soc aquí», convertida en uno de los símbolos de la recuperación de la institución.



