El accidente ferroviario ocurrido en Toledo ha dejado al menos 68 víctimas mortales, según el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. La colisión entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo se ha convertido en el peor siniestro de la historia de la alta velocidad en España, superando las 46 muertes registradas en el accidente de Adamuz el pasado mes de enero.
El choque se ha producido entre Urda y Los Yébenes, en la línea que conecta Madrid con Andalucía. El impacto ha provocado el descarrilamiento de varios vagones, dos de los cuales han caído por un terraplén, mientras los servicios de emergencia trabajan en el rescate de las víctimas y la atención a los afectados.
Más de 500 pasajeros
En los dos trenes viajaban más de 500 personas: 147 pasajeros en el Iryo, entre ellos un bebé, y otros 397 en el AVE. Según el Ministerio del Interior, el tren de Renfe habría embestido por detrás al convoy de Iryo, que estaba detenido en la vía. El impacto afectó a dos vagones traseros del Iryo y a la locomotora y el primer vagón del AVE.
Los pasajeros han descrito el choque como muy violento y han relatado escenas de pánico al salir de los trenes y encontrar a personas heridas y fallecidas. Además, las autoridades sospechan que el maquinista del AVE podría estar entre las víctimas mortales, después de que los intentos de contactar con él desde el centro de control ferroviario no obtuvieran respuesta.
Rescate de las víctimas
Los servicios de emergencia y distintas administraciones se han movilizado para rescatar a las víctimas, atender a los heridos y evacuar a los pasajeros. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha solicitado el despliegue de la Unidad Militar de Emergencias (UME), mientras el Ayuntamiento de Los Yébenes organiza el suministro de alimentos y el transporte de los afectados.
El alcalde del municipio, Jesús Pérez, ha calificado el accidente de tragedia. Las causas del siniestro continúan bajo investigación, aunque las primeras informaciones apuntan a que el AVE habría chocado por detrás con el tren de Iryo, que estaba detenido en la vía.
El Gobierno suspende su agenda
El accidente, ocurrido en plena precampaña electoral, ha obligado al Gobierno español a cancelar su agenda institucional. El presidente, Pedro Sánchez, ha expresado su consternación en redes sociales y ha asegurado que está en contacto con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y con el presidente de Castilla-La Mancha. Puente se ha desplazado al centro de control ferroviario de Atocha para seguir la evolución de la emergencia.
Por su parte, varios partidos políticos han suspendido sus actos en señal de duelo y respeto a las víctimas y sus familiares. Mientras continúan las tareas de rescate, las autoridades trabajan para esclarecer las causas del accidente, que ha vuelto a poner el foco en la seguridad ferroviaria en España.



