El PSOE de Pedro Sánchez podría quedarse con Cataluña como último gran bastión electoral tras las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Una encuesta de Sigma Dos publicada este martes por El Mundo dibuja un desplome territorial de los socialistas, que pasarían de ser la fuerza más votada en diez provincias en 2023 a tener prácticamente garantizada la victoria únicamente en Barcelona y Tarragona, con posibilidades de imponerse también en Girona.
El cambio resulta especialmente significativo si se compara con el mapa de las últimas elecciones generales. Entonces, el PSOE consiguió ser el partido más votado en las cuatro provincias catalanas, Navarra, Álava, Cáceres, Badajoz, Sevilla y Las Palmas. Ahora, según las estimaciones del sondeo, perdería su ventaja en buena parte de estos territorios y únicamente conservaría su posición dominante en Cataluña, donde concurre a través del PSC.
Ni siquiera los socialistas lograrían mantener el pleno de victorias en las cuatro provincias catalanas. En Lleida, ERC se situaría por delante del PSC, mientras que Barcelona y Tarragona continuarían siendo sus principales fortalezas electorales. Girona también podría mantenerse en manos socialistas.
El PP podría ganar en 36 provincias
La encuesta refleja un avance territorial del Partido Popular, que podría convertirse en la primera fuerza en solitario en hasta 36 provincias españolas. De ellas, los populares tendrían prácticamente asegurada la victoria en 22, contarían con una ventaja muy probable en otras nueve y disputarían el primer puesto en cinco circunscripciones adicionales.
Entre los territorios donde el PSOE perdería su anterior posición dominante figuran Sevilla, Cáceres y Las Palmas. En Navarra, Álava y Badajoz, los socialistas quedarían empatados con el PP, según la proyección.
El retroceso también se trasladaría al reparto de escaños en el Congreso. Sigma Dos otorga al PP 138 diputados y a Vox 65, lo que situaría a ambas formaciones en 203 escaños, muy por encima de los 176 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.
Por su parte, el PSOE se quedaría en 99 diputados y el conjunto de las fuerzas de izquierda sumaría 112 escaños, según las cifras recogidas en la encuesta.
El PSC ganaría en Cataluña, pero perdería fuerza
Pese al retroceso socialista en el conjunto de España, el PSC conservaría la primera posición en Cataluña, con una estimación de entre 15 y 16 diputados. ERC ocuparía el segundo puesto, con entre ocho y diez escaños, mientras que el PP obtendría entre seis y siete. Junts y Vox alcanzarían seis diputados cada uno y disputarían a los populares la tercera posición. El Front Ampli de Ada Colau quedaría por detrás, con tres representantes.
En Barcelona, los socialistas conseguirían entre 11 y 12 escaños, seguidos de ERC, con entre cinco y seis. El PP obtendría cinco diputados, Vox cuatro y Junts y Front Ampli tres cada uno. En Tarragona, el PSC lograría dos representantes, mientras que PP, Vox, ERC y Junts obtendrían uno cada uno.
La situación estaría más ajustada en Girona, donde los socialistas conseguirían dos diputados, ERC entre uno y dos, Vox y Junts uno cada uno y el PP podría obtener un representante.
En Lleida se produciría el cambio más significativo para los socialistas catalanes, ya que ERC pasaría a disputarles con ventaja la primera posición. Los republicanos lograrían entre uno y dos escaños, frente a uno del PSC y otro de Junts. El PP tendría opciones de conseguir un diputado.
Vox podría igualar o superar al PSOE en 29 provincias
Otro de los datos destacados de la encuesta es el avance de Vox, que tendría posibilidades de igualar o superar al PSOE en 29 circunscripciones. Entre ellas figuran Madrid, Murcia, Almería y Ávila, además de otras provincias donde los de Santiago Abascal disputarían directamente a los socialistas la segunda posición.
La proyección electoral refleja así una pérdida generalizada de apoyos de la izquierda respecto a 2023. La suma del PSOE y el Front Ampli podría retroceder en 28 circunscripciones, con una caída que el sondeo considera prácticamente segura en 24 de ellas.
La encuesta, publicada a menos de un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre, llega además en un contexto político marcado por las consecuencias del accidente ferroviario de Urda, una tragedia que ha intensificado el desgaste del Gobierno y que coincide con el retroceso socialista reflejado en los últimos sondeos.



