Irán intensifica ejecuciones de opositores en medio del conflicto

Irán es acusado de usar la guerra para intensificar la represión y las ejecuciones

Manifestantes en calles de Teherán
Manifestantes en calles de Teherán

El régimen de Irán está siendo acusado de aprovechar el contexto de guerra con Estados Unidos e Israel para intensificar una campaña de represión interna marcada por un aumento “brutal” de ejecuciones contra opositores políticos.

Según la Sociedad Iraní de Derechos Humanos, en los primeros tres meses de 2026 se han registrado al menos 657 ejecuciones, lo que sitúa al país en camino de superar el récord alcanzado en 2025.

Represión en guerra

Críticos del régimen señalan que esta escalada represiva se produce tras las protestas masivas que sacudieron al país, en las que decenas de miles de personas habrían muerto a manos de las fuerzas de seguridad.

En este contexto, el gobierno iraní estaría usando la guerra como una cortina de humo para eliminar cualquier foco de oposición interna.

Condena internacional

El caso del joven luchador de 19 años Saleh Mohammadi, ejecutado en marzo, ha generado una fuerte condena internacional, incluyendo declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump.

Un portavoz del Departamento de Estado calificó el hecho como “un acto de barbarie” que evidencia la naturaleza del régimen.

Alerta de la Naciones Unidas

La relatora especial de la Naciones Unidas sobre derechos humanos en Irán, Mai Sato, confirmó que al menos ocho ejecuciones se han producido a finales de marzo, en el marco del conflicto. Entre las víctimas se encuentran manifestantes, un presunto espía de Israel y personas acusadas de rebelión armada. Sato advirtió que el bloqueo de internet impuesto por las autoridades dificulta conocer la magnitud real de la represión.

“Lo que sí está claro es que la pena de muerte se está utilizando como herramienta para reprimir a la oposición política en tiempos de guerra”, afirmó la relatora.

Denuncias opositoras

El Consejo Nacional de la Resistencia de Irán denunció la ejecución de varios miembros de la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán, entre ellos Mohammad Taghavi, Akbar Daneshvarkar, Babak Alipour y Pouya Ghobadi. Otros dos integrantes del grupo permanecen en riesgo inminente de ejecución.

La líder opositora Maryam Rajavi calificó estas ejecuciones como una muestra del “miedo y la desesperación del régimen” e instó a la comunidad internacional a adoptar medidas más contundentes, incluyendo el cierre de embajadas iraníes y la expulsión de diplomáticos.

Protestas en el Reino Unido 

Las críticas también han llegado desde Europa. En Downing Street, en el Reino Unido, manifestantes se congregaron para exigir el fin de las ejecuciones y mostrar su apoyo al pueblo iraní.

Preocupación global 

Datos previos de la ONU para los Derechos Humanos ya advertían que en 2025 se produjeron al menos 1.500 ejecuciones en Irán. El organismo subrayó que la magnitud y el ritmo de estas prácticas reflejan un uso sistemático de la pena capital como herramienta de intimidación estatal, afectando especialmente a minorías étnicas y migrantes.

Asimismo, Amnistía Internacional ha alertado de que varios jóvenes manifestantes enfrentan un riesgo inminente de ejecución, lo que refuerza las preocupaciones sobre una intensificación de la represión bajo el pretexto del conflicto bélico.

En medio de la creciente tensión internacional y el conflicto armado, diversas organizaciones coinciden en que el régimen iraní estaría utilizando la guerra como cobertura para consolidar su control interno mediante el miedo y la eliminación sistemática de sus opositores.

María Riera
María Riera
Licenciada en Ciencias de la Información por la UCM.

NOTICIAS RELACIONADAS

Opinión