La Fiscalía Europea ha abierto una segunda investigación por un posible fraude en los fondos comunitarios destinados a la línea de alta velocidad (AVE) entre Madrid y Sevilla. Según ha adelantado El Debate, las pesquisas se han iniciado tras el accidente ferroviario del pasado 28 de octubre cerca de Urda (Toledo). Las investigaciones se centran en las ayudas destinadas a mejorar los sistemas de seguridad, señalización y comunicaciones.
La investigación afecta al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) y el Tribunal de Cuentas, y cuenta con la colaboración de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. El objetivo es esclarecer si se produjo alguna irregularidad en la utilización de estos fondos europeos.
La investigación por el AVE
Se trata de la segunda investigación abierta por la Fiscalía Europea sobre los fondos destinados a esta línea ferroviaria. La primera empezó en marzo, tras el accidente de Adamuz (Córdoba), ocurrido el 18 de enero y en el que murieron 47 personas.
En ese caso, las pesquisas se centraron en una subvención europea de 111 millones de euros concedida en 2024 para el mantenimiento de las vías. Los primeros indicios apuntaron a una posible relación entre el siniestro y una rotura de la infraestructura ferroviaria.
Los fondos para seguridad ferroviaria
A diferencia de las primeras pesquisas, esta segunda investigación se centra en los fondos europeos destinados a modernizar los sistemas de seguridad, señalización y comunicaciones de la línea Madrid-Sevilla. Así, la Fiscalía Europea analiza posibles irregularidades en dos partidas distintas de financiación comunitaria: la destinada al mantenimiento de las vías y la dirigida a mejorar los sistemas de seguridad ferroviaria.



